Cómo ron Flor de Caña adopta un enfoque holístico hacia la sostenibilidad

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Flor de Caña

Traducción no oficial del artículo «How Flor de Caña Rum takes a holistic approach to sustainability», publicado en la revista VINEPAIR. 

A orillas del volcán San Cristóbal, en el noroeste de Nicaragua, se encuentra la destilería de ron Flor de Caña . Esta empresa familiar de quinta generación se ha dedicado a la fabricación de ron desde que fue fundada en 1890 por Alfredo Francisco Pellas Canessa, un inmigrante italiano. Hoy en día, la línea principal de la destilería consiste en rones claros y oscuros, añejados naturalmente (sin azúcar agregada) entre cuatro y 25 años en antiguos barriles de bourbon de roble blanco sellados con hojas de plátano.

Flor de Caña, elegido «Mejor Productor de Ron del Año» en 2017 por el IWSC , es líder en lo que respecta a la sostenibilidad. Este tema nunca había revestido tanta importancia para la industria de licores como en estos tiempos en los que los productores, los destiladores e incluso los bartenders están buscando maneras de reducir la generación de desechos y de reciclar tanto como sea posible.

Flor de Caña implementa una variedad de prácticas destinadas a ayudar a preservar el medio ambiente, que es tan crucial para la calidad de su ron. «La sostenibilidad está profundamente arraigada en el ADN de nuestra marca», dice Mauricio Solórzano, embajador de marca global. «Ha sido parte de los valores fundamentales de la familia fundadora desde los primeros días de Flor de Caña, los que se han transmitido de generación en generación». Desde 2017, Flor de Caña es un producto añejado certificado por Fair Trade (Comercio Justo), lo que exige el cumplimiento de más de 300 prácticas laborales, sociales y ambientales diferentes.

«Nuestro enfoque en la sostenibilidad abarca cada etapa del proceso», dice Solórzano, «desde la cosecha de la caña de azúcar hasta el proceso de fermentación, el proceso de destilación y, finalmente, un proceso de añejamiento natural sin azúcar, ingredientes artificiales o cualquier tipo de aditivos».

Toda la caña de azúcar utilizada para hacer Flor de Caña se cultiva en tierras propias de la destilería, lo que significa que cada paso, desde la siembra hasta la cosecha, permanece bajo su control. La caña se procesa en el único ingenio en el mundo certificado por Bonsucro y Fair Trade por sus prácticas sostenibles. Para reducir su huella de carbono, Flor de Caña captura el CO2 liberado durante la fermentación y lo recicla vendiéndolo a las industrias cerveceras y de refrescos en América Central. Además, durante la última década, la destilería ha utilizado en sus operaciones energía 100 por ciento renovable que proviene de subproductos del proceso de destilación. «Básicamente utilizamos los restos de la caña de azúcar exprimida, conocida como bagazo, y estos son quemados para producir vapor que alimenta una turbina que genera electricidad», dice Solórzano.

Flor de Caña

Algo por lo que Solórzano se siente particularmente orgulloso es que, desde 2005, Flor de Caña siembra cada año 50,000 plántulas de cedro, roble y otras especies nativas (casi 700,000 árboles sembrados hasta la fecha) en las cercanías de la destilería. Esto garantiza que todo su entorno, incluyendo las faldas del volcán San Cristóbal a solo cinco millas de distancia, permanezca virgen. El agua utilizada en la destilería es tratada y reutilizada, ahorrando millones de galones cada año. Además, Flor de Caña recicla anualmente cientos de toneladas de cartón, vidrio, plástico y papel.

El enfoque en la sostenibilidad no solo atañe al medio ambiente, ya que Flor de Caña también brinda servicios esenciales a sus empleados. Desde 1913, los hijos de cientos de empleados han recibido educación gratuita. Y desde 1958, se ha proporcionado atención médica gratuita a los empleados y sus familias, lo que significa más de 400 cirugías y 170 nacimientos en promedio por año. Además, las ventas de ron Flor de Caña benefician a los empleados de la destilería a través del Fondo de Desarrollo Comunitario de Fair Trade, que otorga dinero directamente a los trabajadores, quienes luego pueden decidir en qué invertirlo en su comunidad.

La salud y el bienestar de Nicaragua también es importante para Flor de Caña. Durante casi tres décadas, la destilería ha apoyado a APROQUEN, una organización sin fines de lucro que ha atendido a más de medio millón de niños víctimas de quemaduras o que sufren de labio leporino o paladar hendido. La destilería también contribuye con American Nicaraguan Foundation, una organización que desde hace 15 años se dedica a ayudar a aliviar la pobreza en Nicaragua.

Para celebrar este compromiso histórico con la sostenibilidad y compartir estos valores con la comunidad mundial de bartenders, Flor de Caña rompió esquemas al lanzar el Reto de cócteles sostenibles . Esta competencia desafía a los bartenders a crear cócteles espectaculares utilizando ingredientes sostenibles y teniendo consciencia medioambiental. La final mundial tendrá lugar en Nicaragua más adelante en 2020, con participantes de más de 40 países.

Ron Flor de Caña es un ejemplo de trabajo que demuestra que los métodos de producción sostenibles y los licores premium no son mutuamente excluyentes; De hecho, es justo lo contrario. El imponente volcán, el suelo fértil y los bosques verde esmeralda que conforman el entorno natural que rodea la destilería están todos presentes en el ADN del ron, algo que Flor de Caña no da por sentado. Asegurándose de reducir al máximo su huella de carbono y que sus trabajadores reciban un trato justo, Flor de Caña podrá destilar y añejar su ron natural premium para las generaciones venideras.