Hotel Dreams Las Mareas, fuente de empleo para guanacastecos según diario La Nación de Costa Rica

1936
Dreams Las Mareas

El prestigioso diario La Nación de Costa Rica destacó en un reportaje publicado en su edición de este 4 de septiembre que “la apertura, hace cuatro años, del hotel de lujo Dreams Las Mareas en el poblado de El Jobo, les cambió la vida a unas 600 personas, 90% de ellas vecinas de La Cruz”.

Dreams Las Mareas del Grupo Pellas, ubicado en La Cruz, Guanacaste fue inaugurado en enero de 2015 y significó una inversión de 125 millones de dólares en el desarrollo de un hotel construido bajo un concepto eco-amigable.

Dreams Las Mareas

En el reportaje titulado “Guanacastecos vencen la pobreza con trabajo en hotel”, se narran varias historias de personas que actualmente laboran en Dreams Las Mareas y cómo esta fuente de empleo les ha beneficiado.

A continuación las historias de vida reflejadas en el reportaje de La Nación:

Nury Camacho se preparó para ser ama de llaves en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), pese a las críticas de sus amigos. Gracias a su salario en Dreams Las Mareas, pudo dejar de hacer ventas para ayudarse, como ocurría antes.

Asimismo, Rosa Elena Cajino Zapata, de 32 años, forma parte del personal del hotel Dreams Las Mareas desde hace cuatro años. Ella ha estado en ese sitio desde que abrió, y su salario le ha permitido mantener a sus cinco hijos, junto a su pareja.

La historia de Adriana Angulo López es algo diferente: ella no tuvo más opción que mudarse a San José en busca de trabajo. Había estudiado Recursos Humanos, mas era una utopía conseguir un puesto en su campo en La Cruz. Después de trabajar en varios lugares en la capital, Adriana regresó a su casa porque iba a dar a luz a su primera hija. Al poco tiempo, la sorprendió la noticia de que en el mismo departamento donde reside abrió un hotel de lujo. No dejó pasar la oportunidad y asistió a una feria de empleo, donde fue contratada. Ahora es la coordinadora de Recursos Humanos del Dreams Las Mareas.

Otro caso es el de Aarón Cortés, quien empezó hace diez años en labores de cocina. Inicialmente, obtuvo un empleo como misceláneo, es decir, era una de las personas encargadas de lavar platos y limpiar las estufas.

Pero este vecino de Cañas, Guanacaste, le encontró el gusto a cocinar hasta que logró que lo ascendieran al área de mesa fría, con ensaladas. Luego pasó a comidas calientes; un tiempo después recibió la letra de cocinero B, y después obtuvo la A.

También a Gabriel Cubillo Vargas le cambió la vida gracias al Dreams Las Mareas. Antes de laborar en este hotel, no tenía más opción que caminar y caminar en busca de trabajos en construcción. Cuando conseguía que lo contrataran, debía laborar bajo el fuerte sol guanacasteco durante horas.

Por eso, cuando le dieron la oportunidad de trabajar en la lavandería del hotel, hace casi dos años, Gabriel lo recibió como una gran bendición.